El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció que Rusia atacó una planta energética en Kiev con un dron Shahed, de fabricación iraní, horas después de que Donald Trump anunciara un alto el fuego energético entre Moscú y Kiev. También reportó ataques contra instalaciones de energía en la región de Járkov.
Trump afirmó que ambos países habían aceptado suspender de inmediato las ofensivas contra la infraestructura energética. Sin embargo, Zelensky señaló que su gobierno no había recibido detalles concretos del acuerdo y sostuvo que Ucrania respetaría la tregua si Rusia asumía el mismo compromiso.
Antes del anuncio, el mandatario ucraniano había ofrecido detener los ataques contra las refinerías rusas a cambio de que Moscú suspendiera las ofensivas contra la red eléctrica de Ucrania. También pidió garantías de reciprocidad para cualquier medida de desescalada.
Francia y la Unión Europea respaldaron la propuesta de una tregua energética. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que los ataques rusos continuaban, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reiteró su apoyo a la protección de la infraestructura energética de ambos países y anunció recursos adicionales para fortalecer la defensa aérea ucraniana.



