Christa Pike, condenada a muerte por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer, afirmó que enfrenta dolor físico y emocional constante, luego de sobrevivir a dos intentos de ejecución mediante inyección letal el pasado 30 de septiembre en Tennessee.
En su primer comunicado tras los hechos, difundido por sus abogados, Pike señaló que continúa con molestias en el cuerpo, los brazos, las manos y la garganta, además de dificultades para hablar. También explicó que permaneció varios días inconsciente en un hospital, donde desarrolló neumonía y presentó un coágulo sanguíneo en un brazo.
La mujer aseguró que su estado de salud mejora, aunque advirtió que recuperarse no significa estar bien. También expresó que todavía intenta comprender por qué sobrevivió a la ejecución, para la cual, dijo, se había preparado sin contemplar la posibilidad de continuar con vida. Añadió que busca encontrar esperanza durante su recuperación.
Pike fue sentenciada a muerte en 1996 por el asesinato de Slemmer, ocurrido un año antes, y estaba previsto que se convirtiera en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de dos siglos. En su mensaje, también manifestó que mantiene presente el dolor de la familia de su víctima y la pérdida que sufrió.



