El cantante Ramón Ayala enfrenta cuestionamientos tras la interrupción de su concierto de despedida en la Plaza de Toros México, mientras su hijo, Ramón Ayala Jr., enfrenta tres demandas civiles en Texas por presunta agresión sexual.
El espectáculo del 10 de octubre terminó abruptamente cuando se apagaron el sonido y las luces, y el personal de seguridad pidió desalojar el recinto. La alcaldía Benito Juárez negó haber ordenado la suspensión y atribuyó la decisión a la producción del artista. Hasta el 11 de octubre no había una explicación oficial sobre lo ocurrido.
Las demandas contra Ramón Ayala Jr., presentadas en febrero, mayo y octubre de 2026, reclaman más de 25 millones de dólares cada una. Los denunciantes describen presuntas agresiones sexuales y otras conductas durante giras musicales. La defensa de la familia rechaza los señalamientos y sostiene que se trata de un intento de extorsión.
Las acusaciones también señalan a Ramón Ayala y a la agrupación por presunta negligencia y falta de supervisión. El cantante afirmó que confía en que el proceso legal permita esclarecer los hechos y evitó dar más declaraciones mientras avanzan los litigios.






