La gobernadora María Eugenia Campos Galván quedó en medio de una nueva confrontación política con Morena, luego de revelar una conversación privada con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y señalar a la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, por presuntos vínculos con el crimen organizado. Las declaraciones provocaron posicionamientos de ambas fuerzas políticas, que defendieron a sus representantes y exigieron explicaciones.
El Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua respaldó a la mandataria estatal y acusó al Gobierno federal y a Morena de impulsar una “condena política” en su contra. En un comunicado, sostuvo que las acciones de seguridad y la exigencia de investigar cualquier señalamiento conforme a la ley no son incompatibles. También pidió respetar el debido proceso y la presunción de inocencia del exfiscal César Jáuregui Moreno, vinculado a proceso tras su detención el 17 de octubre.
Por su parte, Morena rechazó las acusaciones contra Montiel y exigió que Campos presente pruebas ante las autoridades competentes. El partido también difundió señalamientos relacionados con el operativo en el que fue desmantelado un narcolaboratorio en el municipio de Morelos, caso por el que Jáuregui permanece en el penal federal del Altiplano. La dirigencia morenista sostuvo que las acusaciones personales no deben sustituir las investigaciones judiciales.
Los comités estatales de Morena calificaron de infundados los señalamientos de la gobernadora y afirmaron que buscan desviar la atención de las investigaciones abiertas por la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía General de la República (FGR). La presidenta Claudia Sheinbaum también retó a Campos a presentar pruebas, mientras la disputa política continúa en medio de las investigaciones relacionadas con el caso.



