La cantante y actriz Lucía Méndez relató cómo conoció al narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, quien la contrató para cantar ante un grupo de 100 personas cuando ella aún desconocía la identidad de su anfitrión. Según contó en el programa de radio de Maxine Woodside, fue su madre, Marta, quien le advirtió poco antes de la presentación quién era el hombre que la había invitado.
Méndez recordó que quedó paralizada al reconocer a Escobar y que los nervios la llevaron a retirarse después de cantar. Cuando ella y su madre recogían sus pertenencias, una persona les informó que el narcotraficante quería saludarlas, por lo que Marta tomó la iniciativa y comenzó a conversar con él mientras la artista permanecía en silencio.
La intérprete describió a Escobar como un hombre bien vestido, perfumado, educado y caballeroso, aunque reconoció que el miedo marcó aquel encuentro por la identidad y las actividades criminales del colombiano. También contó que su madre habló con él sobre su vida y le pidió que se acercara a Dios; según su versión, la conversación lo conmovió y el narcotraficante ofreció su amistad y ayuda si alguna vez necesitaban protección.
Al día siguiente, Escobar envió a dos escoltas con flores para ambas: rojas para Méndez y blancas para su madre. La cantante aseguró que las dos regresaron temblando en el avión y que el narcotraficante nunca volvió a molestarla, una experiencia que recordó años después al hablar de uno de los episodios más impactantes de su juventud.






