Fuertes lluvias provocaron inundaciones repentinas y obligaron a evacuar comunidades de Arizona y Colorado, donde las autoridades alertaron sobre el riesgo de crecidas históricas de ríos y arroyos. En Pagosa Springs, Colorado, se advirtió sobre posibles inundaciones catastróficas ante el pronóstico de que el río San Juan supere los 5.8 metros de altura, un nivel mayor al registrado durante la devastadora inundación de 1911.
En Arizona, las autoridades ordenaron evacuaciones en zonas cercanas a Oak Creek, en Sedona, y a los ríos y arroyos Verde, West Clear Creek y Wet Beaver, en Camp Verde. Las inundaciones dejaron personas atrapadas en sus viviendas y obligaron a desplegar equipos de rescate. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que algunas regiones podrían recibir en dos días el equivalente a dos o tres meses de lluvia, con precipitaciones de hasta 10 centímetros.
En Pagosa Springs, el centro de la localidad fue evacuado y se anunció el cierre de la carretera de acceso ante el riesgo de que las crecidas afecten los puentes y las vías de comunicación. Los avisos meteorológicos también abarcaron sectores de Utah, Nuevo México y Nevada, donde se pidió a la población mantenerse alejada de cauces, evitar cruzar caminos inundados y buscar zonas elevadas mientras continúan las tormentas.



