El Manchester United cayó 0-3 ante el Bournemouth en Old Trafford, resultado que agravó la crisis del equipo y dejó al técnico Michael Carrick al borde de la destitución. La derrota provocó que parte de la afición abandonara el estadio antes del final, inconforme con el desempeño de los locales.
Rayan abrió el marcador a balón parado después de la primera media hora. En el segundo tiempo, un resbalón de Leny Yoro permitió que Marcus Tavernier marcara el 0-2, mientras que Evanilson aprovechó una mala salida del portero Senne Lammens para sentenciar el encuentro. El equipo acumula cinco derrotas en sus últimos ocho partidos y dos goleadas en menos de una semana.
La ausencia del capitán Bruno Fernandes, apartado tras cuestionar las tácticas del cuerpo técnico, no cambió el rumbo del partido. El United ocupa el decimosexto lugar, apenas un punto por encima de la zona de descenso, y la directiva deberá decidir si mantiene a Carrick o busca un nuevo entrenador para intentar frenar la crisis.






