Casi mil personas fueron detenidas durante una nueva jornada de protestas en Francia contra el encarecimiento de la vida y las condiciones educativas. Aunque las movilizaciones transcurrieron de forma pacífica durante gran parte del sábado, al finalizar se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías en ciudades como París, Lyon, Marsella y Estrasburgo.
Las marchas congregaron a unas 410 mil personas, según cifras policiales, mientras que los organizadores calcularon una asistencia de 800 mil. Los disturbios también se extendieron a Clermont-Ferrand, Nantes, Lille, Grenoble y Niza, donde las fuerzas de seguridad recurrieron a gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que hasta 70 mil agentes fueron desplegados en todo el país, en un operativo reforzado tras los incidentes de la semana anterior. A diferencia de aquella jornada, cuando se reportaron daños y saqueos en unos 3 mil comercios, las autoridades no registraron asaltos generalizados durante las nuevas movilizaciones.
Las protestas forman parte de una ola de manifestaciones juveniles y sociales que también alcanzó a Italia, España, Portugal y Albania, con demandas relacionadas con el costo de vida, la vivienda, las pensiones, la educación y los servicios públicos. En Francia, la tensión se produce además antes de las elecciones presidenciales previstas para 2027.



