La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desplegará aviones de patrulla marítima, drones, radares y personal de inteligencia en el mar Negro, tras una serie de ataques contra buques mercantes cerca de Rumania y Bulgaria que dejaron al menos 23 marinos muertos o desaparecidos en los últimos diez días. La decisión fue anunciada el martes, luego de una reunión del Consejo del Atlántico Norte en Bruselas.
El portavoz militar de la alianza, Martin O’Donnell, explicó que el despliegue busca mejorar la vigilancia y el intercambio de información en la región. Los ataques afectaron embarcaciones civiles que operaban cerca de rutas utilizadas por Ucrania para exportar cereales y otros productos agrícolas. Aunque analistas militares atribuyeron los incidentes probablemente a Rusia, la OTAN no responsabilizó oficialmente a ningún país y Moscú no reconoció su participación.
La escalada también generó una condena de la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, quien calificó los ataques de drones presuntamente rusos como una escalada peligrosa e inaceptable. Mientras tanto, las fuerzas rusas informaron de ataques contra cargueros en puertos ucranianos de Reni y Odesa, en una nueva jornada de hostilidades que amenaza las exportaciones agrícolas de Ucrania a través del mar Negro.



