El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó en Atenas que Irán perdió el control del estrecho de Ormuz, luego de que datos de Kpler reportaran el paso de unos 17 millones de barriles diarios de petróleo en septiembre, cerca de los 18 millones registrados antes de la guerra.
La Guardia Revolucionaria iraní rechazó esa versión y sostuvo que mantiene el “control total” del estrecho. El general Mohamad Reza Naqdi advirtió que Teherán bloqueará algunas rutas alternativas utilizadas para sacar crudo, aunque reconoció que todavía se exporta una cantidad reducida de petróleo mediante transferencias entre embarcaciones.
Rubio también advirtió que cualquier acuerdo para terminar el conflicto deberá impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. Además, señaló que la economía iraní enfrenta una situación crítica y reiteró que Washington mantendrá como condición que Teherán no alcance capacidad nuclear militar.



